Aunque muchas personas se benefician de los vapores faciales a base de hierbas naturales, no son apropiados para todos.
Los tratamientos faciales con vapor no deben utilizarse en personas con acné quístico o rosácea, ya que el calor y la sudoración a menudo pueden irritar el eczema.
Para las personas que tienen piel extremadamente sensible o dañada o que son propensas a desarrollar pequeñas venas o capilares rotos, los vapores de hierbas pueden ser irritantes y deben evitarse a menos que lo sugiera un profesional de la salud.
Las personas con problemas de salud como asma o problemas cardíacos deben consultar a su médico antes de realizar vapores faciales. Si tiene piel sensible o propensa a alergias, siempre debe realizar una prueba cutánea antes de usar cualquier producto herbal nuevo.
Así como no debes permanecer mucho tiempo en un baño de vapor, tampoco debes aplicarte vapor facial por mucho tiempo ni con demasiada frecuencia. ¡Presta atención a tu piel y a tu cuerpo! Una advertencia: si sientes mareos o aturdimiento durante el vapor, detente de inmediato.
Para más información, lea nuestro blog: "Cómo usar nuestras infusiones orgánicas para el cuidado facial".